Van der Poel y Van Aert no son dos pedrusqueros. Son dos competidores como pocos ha habido en la historia, dos ganadores, dos ciclistas para los que el ciclismo es algo muy serio, con una capacidad de lucha casi única y son águilas cayendo sobre un conejo cuando atacan. Van der Poel y Van Aert no son dos ciclistas cualquiera…
Os aseguro que pueden ganar el Mundial.

Mi vida no ha sido siempre un camino de rosas. Me ha ido muy bien. Seguramente más de lo que creas y si te hablase de algunos de mis logros dirías casi seguro que como contador de cuentos tengo futuro.
Pero lo he pasado mal. Como todo el mundo.
Gracias a mi padre que era muy trabajador y muy listo, mi familia nunca ha tenido problemas económicos. Pero por circunstancias de la vida me ha tocado pedir en la calle. Cuando era adolescente me fui sin permiso a una ciudad que no era la mía de fiesta (era buen chico, pero mi pasión por bailar y salir de marcha me pudo) y me quedé sin dinero. Como no podía decirles a mis padres que me enviaran dinero para que no se enterasen de que me había ido a esa ciudad, y no encontraba a mis amigos, la única forma que tenía de volver a mi casa era esa.
Os aseguro que es muy duro. Que si te hubiese pasado darías a los mendigos cinco veces más de lo que lo haces. Que te llenaría ayudar. Porque sabes el bien que estás haciendo.
Ayudar es lo que están haciendo los chicos de Movistar con Enric. Se están dejando la piel por él. Porque Enric se lo ha ganado. Y saben el bien que están haciendo.
Bienvenidos a Súper- Clases.

Van der Poel y Van Aert se han ganado el respeto de todo el mundo. Por su lucha, por sus victorias, por como son… por el espectáculo que dan… porque son correctos en las entrevistas y porque son ejemplos sobre la bicicleta y cuando se bajan de ellla…
Porque son dos cracks.
Enamoran. Como la música de Bach, la ciudad de Paris o la amabilidad y dulzura de Jessica Alba.
Como tocar el piano, cómo jugaba al fútbol Ronaldinho o bailar.
Como las películas de Cary Grant, la personalidad de Grace Kelly o la educación de James Stewart.
Y si lo hacen es por algo. Porque son raza, furia y valentía… clase… son tiros en el llano, bestias en las subidas y salvajes al sprint… Son de otra época.
Gente así puede ganarle a cualquiera aunque no sea en el recorrido que mejor le vaya…
Incluso a Pogacar. Porque es un auténtico predator, algo que lo destroza todo… La Ley… pero es humano. Se vio cuando Remco le batió al sprint en el Tour, en la crono, o Van der Poel fue mejor que él en la última etapa… cuando Mas estuvo a si altura el otro día en el Bartolo…

Dicen que el de el Mundial no es el recorrido que mejor le va a Van Aert y Van der Poel (e incluso que no tienen posibilidades de ganar). En mi opinión le va bastante a los dos. Y en Zurich Van der Poel fue tercero y de los más fuertes y tenía 4.470 metros de desnivel y el de Montreal 3. 800. Puede que sea un recorrido que le vaya algo peor que uno más suave a ambos y que le vaya más a gente como Remco, Seixas, Piidcock, Ayuso o Del Toro.
Cuando te llamas Van der Poel o Van Aert, compites como si te fuera la vida en ello, confías en ti mismo como lo hacen ellos y eres tan bueno, eso no importa.
Porque en un recorrido así no solo cuenta lo que subes. Sino cómo compites, las ganas que tengas de ganar, lo que hayas entrenado, lo motivado que estés, cómo te hayas mentalizado para la carrera o la táctica. El fondo. El coraje.
Que la subida más dura del circuito no sea de las que mejor les vaya no importa.
Cuando no eres un ciclista sino un guerrero eso no importa.

Skyblu (@Skyblu40 en X).