Vi a Remco ganar en un primera con 20 años a varios de los mejores escaladores del mundo… Le vi lanzar un ataque en otro primera en la Vuelta a 10 de meta y sacarle más de un minuto a gente como Roglic, Hindley o Simon Yates… Le vi ganar esa Vuelta…
Dar una exhibición en la Vuelta en 2023 en una etapa de alta montaña en la que todo un equipo como UAE tuvo que decir basta en un puerto como Larrau porque no podía con él…
Recuerdo haberle visto hacer tercero en el Tour…
Y recuerdo a gente diciendo que Remco no subía, que no era un corredor de grandes vueltas…
Poco antes de comenzar el Tour…

Ell Tour se acabó el día que se subió el Col de Pertus. el martes. Jonas sigue siendo Jonas, y no es un corredor cualquiera. Es un campeón. Un competidor nato y un valiente.
Pero Pogacar es algo distinto. Un exterminador. Y ganó este Tour.
Si hay alguien que cree en cosas imposibles soy yo.
Pero he visto correr a Pogacar en este Tour…

La mirada y el gesto de Vingegaard me recuerdan a veces a Stallone. Esa forma de actuar se asemeja muchas veces a los personajes que interpreta el americano en sus películas.
Puede que no vivieras la época en la que Stallone era el rey. Ni puedes imaginarte el fenómeno que era. Cuando se estrenaron Rambo II, Rocky IV… No he visto a muchas personas que fueran tan admiradas, que fueran el ídolo de tanta gente como él en mi vida…
En cierto modo Vingegaard se parece a Rocky, ya que es un desconocido boxeador, que contra todo pronóstico se convierte en campeón.
No conozco los entrenamientos que hace Vingegaard, pero no creo que difieran mucho de los que hacía Rocky.

Seguramente no lo sepas pero Rocky ganó 3 Oscars con su primera película. Se estrenó en 1976, que habrá gente que no lo sepa y el guión es de Sylvester Stallone, lo cual indica que además de cuerpo y talento para actuar, tiene cabeza. Como Vingegaard, que es una de las cosas que más se desconoce de él, además de su mentalidad o capacidad de lucha.
Stallone es de Nueva York. Sus orígenes son humildes. Como los de Vingegaard, que trabajó en una fabrica y procesadora de pescado, que es algo que hace que se parezca también un poco a Stallone, que cuando estudiaba arte dramático cuando era joven, hubo un momento en el que contaba con solo 20 dólares en su cuenta bancaria.
Vingegaard compaginó su trabajo en la fábrica con el ciclismo en inferiores. Lo hizo hasta 2019, cunado Visma se fijó en él y lo fichó. Se habla mucho de que trabajó como pescatero, que es algo que no es así, ya que es distinto a trabajar en una fábrica, pero no se sabe que se levantaba de madrugada para trabajar en la fábrica y luego iba a entrenar o competir. Tiene muchísimo mérito eso. Es algo que no es capaz de hacer cualquiera.
Vingegaard se cayó en el Tour. Pero volverá más fuerte. Que nadie os haga creer que está desmoralizado por cómo ha sido este Tour y los dos anteriores. Vingegaard puede estar decepcionado. Pero nunca hundido. Tras perder el Tour ganó la Vuelta. Una carrera muy dura y muy larga. Y se le vio bien. Como siempre.
Ganó al Giro. Y llegó al tour creyendo que podía ganarlo.
Y hasta que se cayó estaba intentándolo a pesar de que llevaba más de 4 minutos perdidos.
No hablamos de un corredor. Hablamos de un combatiente. De un resilente. De un corredor como pocos verás en tu vida.
De alguien que se ha levantado muchas veces y de golpes durísimos.
Y seguirá yendo al Tour a intentar ganarlo. Porque a pesar de que Pogacar es una apisonadora. Sabe que hay alguna posibilidad de vencerle.
Y la gente como él lo intenta. Porque es lo que se debe hacer.