Lo más lógico era que pasase lo que ha pasó: que ganara Pogacar.
Pero la carrera de Seixas fue uno de los mayores espectáculos que he visto desde que sigo el ciclismo.
El chaval de 19 años asombró al mundo, aguantando uno de los ataques más brutales que se han visto nunca en la Redoute, y quizá en una cota, cuyo autor fue nada más y nada menos que Tadej Pogacar.
Reconozco que me emocioné.
Bienvenidos a Súper- Clases.

Una de las películas que más me gustó de pequeño fue Peter Pan. La película no es de la década de los 70 ni de los 80 como tú creías. Es de 1953. Sí, ya hacían películas tan buenas de dibujos en aquellos años. Otra cosa que no sabías es que tuvo 3 directores y otra que la escena de Peter Pan buscando y luego persiguiendo su sombra es una de las mejores escenas de la historia del cine. Lo que sí sabías es que Peter Pan volaba. Aunque era un niño. Una historia que tiene algún parecido con lo que hizo Seixas el domingo.
Porque lo que hizo fue realmente asombroso. Para hacerle un monumento.
A Pogacar le duran todos 5 segundos, 10… cuando ataca con el objetivo de poner todo patas arriba, de reventar a todo el mundo e irse… Pero para asombro de todo el mundo, el chaval aguantó casi un kilómetro de ataque. Con un desparpajo y una clase fuera de lo común. Pogacar no se le iba a pesar de ir dándolo todo y le aguantaba y aguantaba, sin despegarse un solo metro, a pesar de que estoy seguro de que nadie daba un duro por él, ya que tiene 19 años y hemos visto a Pogacar atacar así muchas veces, y ser Game Over casi al instante.
Nadie ha hecho lo que ha hizo él excepto Vingegaard una vez en el Tour, y el ataque fue mucho más corto, Van der Poel en San Remo, y Van Aert que le ganó en Paris. En subidas duras o carreras muy duras no. Ni Van der Poel puede responder cuando Pogacar ataca con todo en el Kwaremont. Y tiene 19 años.
Puede que estemos asistiendo al nacimiento de un corredor que pocas veces se ha visto. Alguien llamado a asombrar al mundo.
Pero hay que hablar también de Pogacar. El ganador. Que sigue siendo un auténtico meteorito para arriba, cuyo ataque en cota es auténticamente demoledor… y que hace algo que es muy difícil de conseguir. Estar a un nivel altísimo en todas las carreras. No es fácil. Hay días peores y mejores, semanas peores y mejores, meses peores y mejores. Pero para él parece que eso no existe. Es una apisonadora.

Pero lo más importante de la carrera del domingo es que hemos entrado en una nueva dimensión. Nos espera un duelo espectacular entre dos corredores tremendos. De esos a los que admira todo el mundo. Y no lo digo yo solo: lo dicen muchos medios y creadores de contenido importantes, que no son de los de lanzar las campanas al vuelo por lo que podría pasar, porque tienen muchos seguidores. Lo dice Javier Ares, que con su cerebro y lo que sabe de ciclismo, ya que a pesar de lo que digan algunos o lo que pueda parecer a veces por cometer algún error que un purista no cometería nunca, sabe muchísimo como no puede ser de otra forma, ya que lleva desde 1978 narrando ciclismo, hablando con corredores, directores, masajistas y periodistas, siguiendo el ciclismo, porque le gusta, y tiene mucha cabeza (si crees que no tengo razón, ve una entrevista suya o charla fuera de antena, como la que tuvo con Juan Clavijo en su canal de YouTube, que te recomiendo que veas, por cierto, ya que es muy interesante y muy buena)… Pues bien, lo dice él (aunque con otras palabras: en el título de su último vídeo dice: nace el pulso)… Y lo dice más gente importante en el mundo del ciclismo, y muchos aficionados. En mi humilde opinión, si sabes realmente de ciclismo es más que evidente que ha nacido un duelo. Habrá gente que piense que no, y están los que no lo van a reconocer por ser seguidores de Pogacar, que es algo entendible, pero es evidente que ha nacido un duelo.
Porque quizá aún no le gane Seixas a Pogacar. Pero está capacitado para hacerlo y puede que no tarde mucho en ganarle alguna carrera.
Y esto no es meter presión, como me han dicho muchas veces en Twitter en casos así, es contar la realidad. Porque sabe todo el mundo lo que vale. Y si no llega todo lo alto que parece, ya que nunca se sabe lo que va a pasar mañana, o en algunas carreras lo hace peor de lo esperado, no lo voy a criticar. Ni le voy a exigir nada. Le voy a dejar crecer, y voy a disfrutar de él y a apoyarle.
Porque en empresas importantes. El apoyo, la ayuda… ser querido, no solo puede ser importante. Puede ser la clave. Lo sé por experiencia, ya que yo de no haber tenido ayuda en momentos importantes de mi vida, no habría conseguido lo que conseguí, y mi vida podría haber sido completamente distinta a lo que es ahora. Tener amigos no es solo bonito. Puede hasta salvarte la vida.

El ritmo de Pogacar en la Redoute el domingo era de locos. Totalmente demencial. Lo demuestra que nunca se han movido tantos wattios en una subida así en toda la historia, que batieron el record de la Redoute por mucho, y que la diferencia con los demás fue impactante. Impresionó ver lo que iban sacando a bastantes metros de coronar.
El chaval aguantó ese ritmo como si llevará 8 años en profesionales cuando era la primera vez que corría una carrera así, a tanta velocidad, y contra uno de los mejores corredores que se han visto nunca, que está aplastando día sí y día también a todo el mundo, y cuyo ritmo en subida es totalmente demoledor. Un huracán que va devastando el mundo.
Pero ha salido un chaval que puede aguantarle. Y eso de cara la espectáculo es magnífico, Porque si bien ver a alguien conseguir ganar todo está bien, ver enfrentamientos entre dos competidores, o más, es lo que hace grande al deporte. Lo que lo hace mágico. Y ser una de las cosas más seguidas en el mundo.
La Carrera del Siglo (dejando aparte el tema del dopaje de Ben Johnosn), lo fue porque se enfrentaban Ben Johnson y Carl Lewis. Por eso hubo tanta expectación y fue un momento único. Mágico. De esos que no se olvidan y que esperas que llegue como si fuera el día de tu Cumpleaños. Los Mundiales de fútbol no son tan seguidos por ver la exhibición de un equipo: sino para ver quién gana, y ver buenos duelos entre grandes equipos. Como el Francia- Brasil, del Mundial de México de 1986, que en su momento fue considerado uno de los mejores partidos de la historia, y en el que jugaron jugadores de la talla de Michel Platini, Sócrates o Zico. Ese partido, además de ser buenísimo por el juego que se vio, y las jugadas de gente como Platini, Careca, Junior, Muller, Sócrates, Zico, Tigana, Giresse, Luiz Fernández o Rocheteau, fue tan bueno porque no se sabía quién iba a ganar. Porque fue emocionante. Disputadísimo, y la victoria era muy importante y no se sabía quién iba a ganar. Los duelos entre Magic Johnson y Larry Bird no solo fueron tan bonitos por lo buenos que era ambos, sino porque no sabías quién iba a ganar de sus equipos. Como no fueron los duelos entre Vingegaard y Pogacar tan seguidos solo por el pedazo de corredores que eran los 2, sino por la batalla que iba a haber entre los 2. Ni fueron tan seguidos los duelos entre Wayne Rainey y Kevin Schwantz solo porque eran espectaculares pilotos, sino por la igualdad que había entre ellos y por lo emocionantes que eran sus carreras.

Hay gente a la que le gustan mucho las exhibiciones, o quizá más que los duelos, o que le da casi igual quién gane (igual a mí me parece practicamente imposible si te gusta mucho un deporte, aunque hay de todo), y lo respeto. Pero bajo mi punto de vista no hay color entre una cosa y otra. Si no eres fan del que está dominando. Y aunque lo seas, al menos en mi caso: Miguel Indurain es uno de los ciclistas que más me han gustado en mi vida y me alegraba un montón por sus victorias por cómo era sobre todo, pero a los Tours de su apogeo les faltaba algo. Era muy superior a todo el mundo y faltaba emoción en las carreras.
Ver un gran duelo es un privilegio. Un LeBron/Curry, un Alain Prost/Ayrton Senna, un Coppi/Bartali… Esas cosas te hacen amar el deporte.
Ahora parece que tendremos un gran duelo. Uno de esos que hacen afición. Puede que inolvidable. Seguramente mágico. Que recordaremos como recordamos la película de Lady Halcón. Como recordamos la serie de Dinastía o la de Beverly Hills. Como recordamos Grease, o el vídeo del Thriller de Michael Jackson, o como recordamos los dibujos de Maguila Golira o los Spersónicos.
Puede que lo recordemos de un modo parecido a como recordamos Comando G, o Mazinger Z… Big… Un, dos, tres o La Quinta Marcha…
Como recordamos esa serie de cosas, que hacen que la vida sea maravillosa.

Skyblu (@Skyblu40 en X).