El otro día navegando por Twitter, me encontré con un tuit de Domestique, que es una de las cuentas con más seguidores que hay que no sea un gran medio, de las que hablan de ciclismo y que no se pierde una noticia, que incluía una cita de Oliver Naesen, al respecto del dominio de Pogacar que decía así: «No es que sea desmotivador, es que quita toda esperanza»
Puede que ya lo sepas, cité el tuit y dije: «Nadie sabe lo que va a pasar mañana, no hay que perder la esperanza»
Bienvenidos a Súper- Clases.

Van der Poel me recuerda a mi mejor amigo de la infancia. Un chaval que sacaba muy buenas notas también, que era el mejor en casi todos los deportes, y que jugando a fútbol era buenísimo. Hay gente que nace para se el mejor. Un número uno. He tenido la suerte de conocer a bastantes números uno. Gente que escribe, educadores, modelos (no basta con ser una chica preciosa, hay que valer también)… y en varias cosas más… Van der Poel es uno de ellos a pesar de que Pogacar le gane.
Pero Van der Poel no es un número uno solo porque haya nacido para ello, por sus condiciones físicas o por su talento, por tener algo especial con la bicicleta, como dijo su padre hace poco. Es un número uno por cosas como lo que hizo en la pasada Paris- Roubaix, en la que asombró al mundo con su carrera y con su decisión de no dar por perdida una carrera, que seguramente solo creía que podía ganar él.
Dos minutos son Game Over en una Paris- Roubaix. Y más contra corredores como Van Aert y Pogacar. Pero él tuvo una fe que pocas he visto en mi vida. Y dijo que no. Que podía ganar.
Y lo intentó.
Y nos regaló una de las mejores actuaciones que se han visto nunca en una Paris- Roubaix.

La Paris- Roubaix es magia. Ganar es importantísimo y esa es una de las cosas que hacen que sea una carrera tan atractiva para el espectador. Hay gente que se prepara durante años para intentar ganarla. Es probablemente la carrera más famosa tras el Tour de Francia y tu victoria da la vuelta al mundo. Los adoquines, los ataques salvajes de gente como Van Aert, Van der Poel o Cancellara, su dureza, lo emocionante que suele ser, la velocidad a la que se va, el hecho de que la hayan ganado corredores como Hinault, Roger De Vlaeminck, Sean Kelly, Eric Vanderaerden o Peter Sagan y no lo hayan hecho gente como Frank Vandenbroucke, Freddy Maertens o Greg LeMond, los derrapajes, las imágenes que nos deja, los gritos del público, que aunque no estés allí, te hacen vivir una experiencia única, sobre todo en el velódromo, los spints en el velódromo… Es literalmente magia.
Roubaix se puede ganar en una curva, porque un rival tenga un pinchazo, porque ese día te creas capaz de comerte el mundo… Porque hayas entrenado como un loco para la carrera o porque estés mentalizado como nadie para que nadie puede contigo y llevarte el pedrusco.
Nadie regala nada, pero con la mentalidad adecuada, puedes hacer que tus rivales muerdan el polvo a base de lucha, carácter y determinación… De ganas de ganar… de wattios que salen por lo que crees en ti mismo y porque has decidido que vas a ganar esa carrera… A pesar de que tus piernas no sean las mejores…

Wout Van Aert es posible que ganara por eso, por cómo se mentalizó para ganar esa carrera. Aparte de otras cosas como que saltó como si fuera un jaguar en la llegada, consiguiendo el mayor aplastamiento que recuerdo en una Paris- Roubaix al sprint por delante del de Sagan a Dillier (que es un crack, un trabajador nato que ha hecho demostraciones que impresionan, pero con mucho menos talento que Sagan, y mucho menos rápido).
Me alegré mucho por la victoria de Wout. Puede que hasta llorara. Pero no me pilló por sorpresa. Supongo que a mucha gente sí, o por lo menos no lo tenían como favorito. No al nivel de Pogacar y Van der Poel por lo menos. Llevo viendo bastante tiempo decir a gente que ya no iba a volver a ser el de antes, algo que me sorprendía porque Wout ha demostrado que es alguien fuera de lo común, un luchador nato de los que no se rinden fácilmente, todo lo contrario, que ha hecho auténticas barbaridades, tanto en el Tour como en el Giro, en las clásicas y hasta los Juego Olímpicos. Se decía que por edad ya no iba a volver a ser el de antes, que ahora claramente estaba por debajo de Pogacar y Van der Poel. Lo estaba, pero todo indicaba por su Gante y su Dwars que había vuelto. Esa forma de triturar al personal en Dwars en muro era la del mejor Wout Van Aert, y su nivel, tanto en Gante como en Dwars, decían que, si no había vuelto, estaba muy cerca de hacerlo.
Tras dos años de no ser el mismo debido a las caídas.

No es nada fácil volver a ser el mismo tras dos años en los que no lo has sido. Ni tampoco vencer al actual Pogacar aunque sea Roubaix,
Tadej Pogacar es El Coleccionista. Una especie de James Bond… Pero que colecciona obras de arte que roba… Es un tiro en el pavés… Lo había demostrado en la etapa de pavés del Tour 2022… y aunque para mí no tanto, ya que sus ataques no fueron tan violentos, en la Roubaix del año pasado… También hay que decir, que en la etapa del Tour no se enfrentaba a Van der Poel.
En esta Roubaix sus ataques han sido bastante más violentos que en 2025. Y ha hecho un carrerón. Al final ha llegado casi Out y Wout le ha pasado por encima en el sprint (aunque no solo por eso; Wout ha hecho un sprint de locos; impactante), pero su carrera ha sido tremenda. Más aún si tenemos en cuenta que era su segunda Roubaix y que no ha corrido ninguna carrera más, salvo la etapa del Tour, con este tipo de adoquín.
Wout me recuerda al protagonista de Desafío Total. Una película de Arnold Schwarzenegger, un actor que ha hecho varias de las mejores películas de la historia, en mi humilde opinión, cuyo nombre, estoy seguro de que no sabes escribir bien, y que se dio a conocer con Conan El Bárbaro, que es una película legendaria para los de mi generación, porl lo que sentimos viéndola y lo que nos gustó, que fue un éxito en taquilla, y que también hizo Comando que es una de las películas que más veces he visto en mi vida (la vi un montón de veces en pocos días), y que jugó al fútbol, practicó boxeo y atletismo (esto tampoco lo sabías, también estoy seguro)…. Como iba diciendo, Wout me recuerda al protagonista de Desafío Total, que fue la película con mayor presupuesto hecha en Hollywood de la historia, y cuyo protagonista es un obrero (algo que pega con Wout, ya que ha llegado a ser el mejor gregario del mundo), que está obsesionado con un sueño en el que pasea con una bella mujer por Marte, que en una emboscada descubre que posee entrenamiento de combate, y más tarde, que trabajaba para un tirano en Marte, pero que al enamorarse de una mujer que le hace replantearse su vida, deja de hacer eso. Tras una serie de aventuras y pleeas, junto con la ayuda de una mujer, termina salvando la vida de todos los colonos de Marte.
Wout también me recuerda a un terminator, cuando está en modo- maquina, durante sus full- gas en muro (ve el de Dwars repetido; merece la pena porque es precioso (fíjate también en la distancia que saca al resto, que no eran precisamente unos cualquiera), me lo agradecerás).

Wout se ha ganado el cariño del aficionado a pulso, por su lucha, por su sonrisa, por su carisma, por el espectáculo que da, porque ha tenido muy mala suerte (no está mal decirlo, por qué iba a serlo), porque ha hecho carreras tremendas… por mil cosas. Es uno de los corredores que más fans tiene del mundo y uno de los más respetados. Todo el mundo se alegró de su victoria, entre otras cosas porque ha tenido muy mala suerte, no ganaba un Monumento desde hace mucho, y no conseguía volver a ser el mismo de antes de las caídas…
Pero ha retornado. Ha vuelto. Lo cual es una gran noticia para el ciclismo y para la gente que le quiere y le gusta como corredor que es mucha. Su carrera fue una demostración de coraje, de inteligencia, de lucha, de fortaleza mental, de valentía y de clase tremenda.
Que quedará para la historia. Porque la pasada Roubaix va a ser legendaria.
Como legendario va a ser Wout.
Y Van der Poel.
Un Van der Poel cuya carrera nos impactó a todos. Como por ejemplo a Carlos De Andrés (aunque vi la carrera en Eurosport, la he vuelto a ver repetida en RTVE Play). Que dijo tras el percance de Van der Poel en Arenberg: «Aún así ya se le ha escapado definitivamente la carrera. Esto sí que ya no es recuperable ahora» (que es algo que también pensé yo, aunque sigo a Van der Poel desde hace muchos años y le he visto hacer cosas realmente asombrosas). Y eso lo dijo antes del segundo pinchazo, que le hizo perder aún más tiempo. Luego estaba asombrado de cómo se había recuperado mentalmente, de cómo recuperaba tiempo, y de que se iba a meter en carrera, y se deshacía en elogios hacia él, que llegó a estar a 20 segundos, atacó Van Aert y la diferencia subió a 40 segundos, y volvió a ponerse a 20.
Y no solo eso, sino que tras toda la paliza que se había dado, ganó el sprint del grupo perseguidor, regalándonos una de las mejores carreras que se verán jamás en un Monumento.
No quiero quitarle protagonismo a Van Aert que hizo una carrera espectacular también y ganó, de lo cual me alegro porque se merecía algo así. Además está sobradamente probado lo que me gusta como corredor y lo admiro. Solo quería dar mi opinión sobre algo que se ve muy pocas veces. Una carrera como la de Van der Poel.
Un Van der Poel cuya mirada cuando estaba a 20 segundos parecía decir, como dice la letra de la canción de Nightwish Bye bye beautiful: «Parpadea y lo verás todo en llamas».

By Skyblu (@Skyblu40 en X).